Decoración chocolate, la diferencia está en el color

El castaño oscuro y aterciopelado se llama “chocolate” y en decoración es un color cálido, y muy elegante que se combina muy bien con otras tonalidades, dando lugar a infinidad de estilos diferentes.

El chocolate es un color fetiche de los decoradores contemporáneos. Sin embargo, en la época victoriana, la decoración chocolate casaba bien con el dorado y el malva: una idea que no debería perderse para una mezcla exitosa de los colores con muebles modernos, sobre todo si el dorado es apagado. Pero en realidad son muchos los colores que pueden asociarse al chocolate.

Por su puesto, es un aliado fundamental en la decoración blanca y la decoración negra. La decoración chocolate es de una finura extremadamente sutil y resulta ser una tonalidad apaciguadora.

Los rojos y naranjas son atenuados por el chocolate y utilizados en tríos, ya que estos colores se complementan a las mil maravillas. Con los azules, turquesas y verdes, la decoración chocolate toma su verdadero espacio. Es fundamental su utilización para cubrir el sofá, y disponer de muchos cojines sobre una meridiana de tonos chocolate, pero más claros.

El blanco se ve enriquecido por la cercanía del chocolate, pero éste preserva su espíritu mucho más depurado. La decoración chocolate requiere en este caso un color intermedio, tipo caramelo claro, para evitar un contraste demasiado exagerado.

La decoración chocolate es suntuosa con el violeta y el ciruela, sobre todo cuando el juego de las materias se mezcla. En un espíritu zen, la decoración chocolate se declina en concordancia absoluta con los beiges y las tonalidades “naturales”, como la madera virgen, el pino, la encina, las alfombras de coco y de juncos. Algunas plantas y un espacio abierto configuran el “chi” para que circule sin trabas.

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *