¿Cómo decorar la habitación de un adolescente?

La habitación de los adolescentes es su propio universo: allí duermen, leen, ven la tele, hacen los deberes, e invitan a sus compañeros a pasar la tarde, e incluso la noche. La decoración debe adaptarse a estos múltiples usos que le dan. Pero no os olvidéis de dialogar primero con ellos sobre sus gustos y cómo prefieren decorarla.

En una habitación de adolescentes, el elemento central es… curiosamente, la cama. Puesto que la espalda de los adolescentes sufre ciertos picos de crecimiento vertiginoso, el colchón y el somier deben elegirse a conciencia. Una vez que la cama está en su sitio, se puede pensar en el resto de la decoración.

Sobre la cama, añadir elementos para el confort, de manera que los adolescentes puedan sentarse cómodamente sobre la cama, bien para leer, escuchar música o recibir a los colegas. Que la cama esté colocada cerca de la pared ayuda ciertamente a transformar la cama en canapé mucho más fácilmente. Una cama-nido permitirá que los adolescentes puedan acoger a un colega a pasar una noche en casa, sin que por ello el espacio se vea demasiado alterado.

Una zona de trabajo, con una mesa y espacio para guardar los cuadernos y los libros es fundamental. Esta zona de trabajo puede montarse en una mezzanina si la habitación es pequeña. Pero, es esencial que el adolescente pueda cerrar la puerta para hacer sus deberes con tranquilidad. Un sillón de despacho, que sea cómodo le ayudará a adoptar una correcta postura sentado.

La luz es necesaria para la moral: ventanas que alumbren la zona de trabajo, a pesar de que esto no debe impedir que se coloquen lámparas que favorezcan la lectura, los deberes, pero también un ambiente cálido.

El color del papel pintado puede tener una gran influencia sobre la luz de la habitación: cuanto más claro sea, más alegre será la habitación. El sueño de muchos adolescentes es tener una habitación negra: quizás una opción sea un color burdeos oscuro, o gris violeta, o azul noche.

La insonorización suele ser bastante costosa. Pero sabed que una alfombra gruesa, unas cortinas tupidas y falso techo, pueden atenuar bastante los excesos de decibelios que generan los chicos jóvenes.

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